El plazo se cumplió, aunque haya sido un par de décadas después. Roger Waters, miembro fundador y bajista de cabecera de Pink Floyd, ha lanzado este viernes 2 de junio de 2017, Is This The Life We Really Want? Primer álbum desde Amused To Death de 1992 (exceptuando su aproximación a la ópera con Ça Ira de 2005). La casa DiezNueve tuvo acceso a escuchar el material completo un par de días antes de su lanzamiento mundial.

La pre-escucha fue un acontecimiento por sí mismo. Una íntima reunión con verdaderos aficionados del nativo de Surrey, Inglaterra. Un ambiente nocturno, expectante y relajado; con una escenografía por y para melómanos. Tornamesas, vinilos, libros, afiches e incluso un órgano Rhodes engalanaban el recinto. Las pláticas entre amigos, con un trago en mano, frente a grandes ventanales, preparaban el contexto para la primicia. Las luces se apagaron, el murmullo cesó, y las vibraciones del primer corte del álbum, When We Were Young, llenaron el espacio. Un reverberante coloquio que indicaba la pauta de otro apabullante disco de protesta.

 

A través del épico viaje de 12 canciones, Roger Waters tomaría una muestra importante de su arsenal sonoro. Mismo que lo catapultó al Olimpo del Rock. Comenzando con suaves e inconfundibles guitarras en Déjà Vu, para finalizar con un incisivo piano en Part Of Me Died. Un recorrido por muchos puntos conocidos, desde Meddle hasta The Wall; con una fijación particular en Animals. Todos los elementos claves del sonido Waters están presentes. La oscuridad, la grandilocuencia, las texturas y los ambientes, la conceptualización, y la crítica con algunos reproches. Un paraje refrescante en Is This The Life We Really Want? es la producción musical, cortesía del “sexto miembro” de Radiohead, Nigel Godrich. Una inyección de experimentación que da dinamismo al LP, liberando o agudizando la tensión de cada canción.

 

Los cortes más memorables del disco se encuentran en la canción homónima, Déjà Vu, Bird In A Gale y Smell The Roses. Sin embargo, fiel a su estilo, el álbum puede y debe disfrutarse de principio a fin. Paseándose por cada recoveco que conforma este nuevo y no tan conceptual recorrido. Las la mayoría de letras vibran con enojo, frustración y un poco de amargura; pero también se da lugar a la dulzura (The Most Beautiful Girl) e incluso al humor. Una magnifica obra, la cual sólo carece de un componente imposible: los legendarios solos de su excompañero David Gilmour. Ese vacío insondable que sólo puede ser llenado, a medias, por nuestros recuerdos.

 

Los cincuenta y cuatro minutos de la premier sonora fueron atinadamente acompañados por una proyección llena de alusiones al mundo de Roger Waters. Los videos, animaciones e imágenes complementaban el deleite auditivo del álbum. Una cronología trazada a mano acerca de la teoría de la evolución magnificó el efecto de Déjà Vu. Secuencias de refugiados, al lado del villano del momento, Donald Trump, agudizaron el mensaje de The Last Refugee. No podía faltar Algie, el infame cerdo inflable, quien acompañó durante varios compases de Picture That. Palabras tachadas, túneles sin fin, un esqueleto escarlata y unos impactantes ojos femeninos, formaron parte de la pulida secuencia. La cual recordaría aquellos viejos tiempos de avant-garde y psicodelia de Pink Floyd en el club UFO de Londres.

 

Al finalizar el preestreno de Is This The Life We Really Want? se respiraba un aire de complacencia y goce. La suma de todos los mundos orbitando alrededor del álbum, se traducirían en una experiencia verdaderamente placentera; un acontecimiento por sí mismo. Ayudándonos a responder al cuestionamiento planteado por Roger Waters. Tal vez esta no es la vida que realmente queremos; pero mientras siga existiendo Rock, buenas propuestas y la oportunidad de compartirlas. Esta es la vida que disfrutamos.

 

Para escuchar el disco completo puedes hacerlo a través de los servicios de streaming y descarga de tú elección: Spotify, iTunes Music o Google Play.