En un intento por emular a The Beach Boys, Kraftwerk haría de la música electrónica un lenguaje común entre las generaciones que siguieron.

k1

Aunque existían expresiones anteriores a la década de los sesenta consideradas como música electrónica, desde Léon Theremin hasta Pierre Schaeffer. No es hasta la aparición de Kraftwerk, que este nuevo género musical sería incluido dentro del léxico del Rock.

El nacimiento de la banda ocurriría en 1969. Cuando Ralf Hütter y Florian Schneider, dos estudiantes del conservatorio de Düsseldorf, se unieran primeramente en Organisation; mutando después en Kraftwerk. Tal unión se daría en el seno del movimiento artístico alemán de la postguerra bautizado como Krautrock. Mismo que estaba basado en experimentaciones sonoras evolucionadas de la Música concreta y el Avant-garde. Cuna de grupos legendarios como Can, Neu!, Tangerine Dream, Kluster o Amon Düüll.

 

La leyenda Alemana.

 

Pasarían tres álbumes para que Kraftwerk se estableciera en la dirección que definiría su carrera (al igual que la música electrónica en general). Llegaría así el revolucionario Autobahn, en 1974. Una oda a las súper carreteras alemanas. En donde las melodías sencillas y repetitivas, el pulso mecánico y las atmósferas hipnóticas serían la pauta de cada composición. Autobahn sería editado en varios países y en cada uno de ellos llegaría a una audiencia vasta. Convirtiéndose en el primer álbum de corte electrónico aceptado en la industria musical. De igual forma, su impacto más allá de las ventas sería demoledor.

k2

Una de las mayores virtudes de la banda sería la incorporación de la armonía Pop (desarrollada por las bandas seminales del Rock británico y norteamericano de los 60), en un contexto nunca antes escuchado. En donde los sintetizadores, osciladores, cajas rítmicas y demás aparatos electrónicos iban sustituyendo a los instrumentos orgánicos. Con esta visión, Kraftwerk lanzaría un puñado de álbumes conceptuales que cimentarían la escena musical de las décadas venideras.

El legado de Florian Y Ralf es extenso. No es arriesgado aseverar que más de una docena de géneros musicales deben su existencia a los robots de Düsseldorf, desde el Hip Hop de Afika Bambaataa, el Synth Pop de Human League, el House de Daft Punk, el Techno de Juan Atkins, entre una infinidad de bandas que retoman y siguen empleando las enseñanzas del Robot Pop de Kraftwerk.

Para conocer las historias detrás del Rock, escucha Delorean todos los miércoles de 21:00 a 23:00 horas.