Desde el comienzo, ingleses y estadounidenses han duopolizado el Rock, pero a finales de los sesenta una serie de bandas alemanas crearon, sin planearlo, una emocionante utopía sónica, el Krautrock.

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La devastación y los estragos de la Segunda Guerra Mundial habían resonado en cada rincón de Alemania, la cultura y la música no fueron la excepción; como un antídoto a este período de esterilidad creativa y en comunión con los movimientos sociales alrededor del mundo, una generación de músicos experimentales moldearían una atípica e incitante escena a finales de los sesenta, una escena bautizada por británicos y estadounidenses (en tono burlón) como Krautrock.

 

Más allá de la acuñación satírica del término Krautrock por la revista Melody Maker, las bandas encasilladas en este género tenían una meta en común: dejar atrás el oscuro pasado de su nación y darle una cara nueva a la música alemana. Este grupo de innovadores no confluían entre sí, pero compartían una serie de premisas casi accidentales: no se basaban en los cimientos occidentales del Rock; un espíritu intransigente con la industria y sociedad en general; un sonido ecléctico y experimental; y una predilección por la música Avant-Garde.

 

Debido a la naturaleza heterogénea de la escena, resulta difícil reducir las características primas de su sonido, siendo más sencillo hablar de sus principales exponentes; un buen punto de partida es Amon Düül II, el ejemplo extremo del Krautrock, una banda emergida de una comuna artística en Munich que en su búsqueda deliberada por no sonar como ingleses, estadounidenses o alemanes, comenzaron una serie de ácidas improvisaciones que incluían lo mismo un solo de violín o cítara que una feroz estampida de percusiones o cantos guturales; sin embargo algunos de sus integrantes radicalizarían su ideología y crearían un grupo de resistencia, casi terrorista, conocido como la Fracción del Ejercito Rojo que serían perseguidos por el gobierno. Paralelamente en Berlín, y bajo el cobijo del Zodiak Free Arts Lab (otro colectivo artístico), una propuesta similar en espíritu, pero contrapuesta en sonido, emergería como pionera de la música electrónica, industrial y ambiental, Cluster tomaría casi cualquier instrumento u objeto a la mano para formar una atmósfera tan alarmante como única en la historia del Rock.

 

Mientras tanto en Colonia, un par de estudiantes del radical compositor Stockhausen unirían esfuerzos para generar un concepto diferente a lo escuchado en el mundo, Can apoyaría su propuesta en la improvisación del Jazz, incluyendo sonidos atmosféricos y técnicas no convencionales de edición en el estudio, haciendo sonar a The Velvet Underground como una banda convencional de Rock. En Rotenburgo, Faust entraría a la escena con una excéntrica premisa, concebidos como The Beatles electrónicos, transformaron una aislada cabaña en estudio de grabación, donde crearían melodías y ritmos abstractos influenciados por los sonidos y objetos existentes fuera de su inusual morada.

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Finalmente el pilar más reconocido del Rock teutón estaría en Düsseldorf, con The Beach Boys alemanes, Kraftwerk rompería las barreras nacionales para llevar sus pulsos hipnóticos y melodías robóticas a todo el mundo, convirtiéndose en referencia no sólo del Krautrock, sino de todo el movimiento electrónico subyacente; tal sería el impacto de estos pioneros que su participación en el movimiento no se limitaría a una sola banda, ya que un par de sus miembros fundadores generarían otro proyecto no menos eminente, Neu! fusionaría los sonidos electrónicos descubiertos en su antigua banda con el ritmo punzantemente repetitivo del “Motorik”, una verdadera revolución.

 

Así es como todos estos grupos y algunos más como Tangerine Dream, Ash Ra Tempel, Harmonia, Popol Vuh o Guru Guru volcaron su ímpetu por trascender los preconceptos de la música alemana para crear un género como ningún otro en los anales de la música; este nuevo tipo de Rock, voluntariamente disímil de sus contrapartes occidentales sería, paradójicamente, fuente de inspiración para nuevas géneros y generaciones; encontrando destellos de su influencia desde Bowie hasta Joy Division, desde el Post Punk hasta la Electrónica, desde Alemania hasta el resto del mundo.

 

 

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