En una época de sobre-información e inmediatez, resulta lógico que álbumes perfectos, como este pequeño conteo, sean relegados a un pequeño círculo de escuchas.

cb

Esta triada de álbumes, generalmente desconocidos, son una muestra de artistas tan diversos como influyentes; discos clásicos que siguen haciendo eco en lo que escuchamos actualmente. Más allá de esta reseña, Nick Drake, Captain Beefheart y The United States of America hablan por sí mismos a través de sus notas, las cuales recompensarán en abundancia a aquellos que dediquen algunos minutos a escucharlas.

Pink Moon por Nick Drake

Directo, profundo y contundente. Nick Drake utilizaría solamente una guitarra y un piano para llegar a las fibras más sensibles de la oscuridad humana, sin embargo esa oscuridad parece tan bella y serena que hace absurdo aspirar a algo más.

Con veintiocho minutos y once canciones, Pink Moon es la culminación perfecta, casi romántica, a la corta carrera del músico más sincero de su generación.

 

The United States of America por The United States of America

Inmersos en la escena psicodélica de los sesenta, una cuadrilla de comunistas/anarquistas bajo la tutela de Joseph Byrd, tomarían elementos del avant-garde, la etnomusicología y la experimentación electrónica para acercar al rock con los happenings y las artes visuales.

Creados como un gran experimento, más que una banda, The United States Of America se lanzarían al vacío y, como era de esperarse, fracasarían: el álbum vendería pobremente, la desintegración sería inmediata y sus vínculos afectivos se truncarían por completo. Así nacería el culto, el mito y la trascendencia, con un sonido lleno de efervescencia y descontrol, de exceso y voracidad, de intensidad y sedación; todo sublimado por la belleza inherente al caos.

 

Trout Mask Replica por Captain Beefheart and His Magic Band

Un álbum que no tiene referencia ni continuidad. El Capitán Don Van Vielt, armado con necedad y provocación, recluiría a su Banda Mágica por varios meses para instruirlos en la perfecta ejecución de treinta de canciones; arribaría al estudio para grabar, en dos días y sin audífonos, su inconmensurable legado: el Trout Mask Replica.

Una mezcla inusual de frases de cada instrumento, que resultaría en un sonido tan extravagante como desafiante, formando cientos de texturas e imágenes que vibran por todo el cuerpo; el rock surrealista en su mejor faceta. Son necesarias hasta una docena de repeticiones para su completa digestión; pero una vez asimilado, es difícil encontrar asombro fuera de sus notas.

 

Para conocer las historias detrás del Rock, escucha Delorean todos los miércoles de 21:00 a 23:00 horas.