Cuando las diferencias rebasan a las rimas del hip-hop.

El nacimiento del hip-hop, a finales de los setenta, cuenta con raíces festivas y de choque unidas bajo el mismo caparazón. A la par de los alegres sonideros en las fiestas callejeras, en las cuales ser cerraban cuadras enteras del Bronx para bailar y disfrutar los incipientes ritmos urbanos, también existían las peleas entre las bandas rivales para reclamar territorios. Mientras Afrika Bambaataa (pionero del género) empujaba su visión conciliadora y pacifista con su organización Zulu Nation, la ciudad era saqueada por sus mismos habitantes durante el infame apagón en julio de 1977. Dos componentes paralelos e indispensables para comprender el nacimiento del movimiento.

 

El elemento conflictivo del rap nacía de las dificultades sociales experimentadas diariamente por la raza africana, las cuales serían potenciadas por los MCs mediante sus incisivas y expeditivas rimas. Hablando de pobreza, inequidad, abandono, discriminación y temas afines, los cuales eran sinónimo de credibilidad para sus interpretes. Acorde a la evolución del hip-hop, los reclamos fueron radicalizándose, tornándose agresivos. Un reflejo de su cruda realidad. Dando luz a un subgénero a mediados de los ochenta, el hardcore hip-hop, con Run DMC, Public Enemy, NWA, Ice T a la vanguardia de esta nueva, y a veces violenta, expresión lírica.

 

Una peligrosa evolución: el gansta rap

Con la llegada de los noventa, un par de pandillas musicales definiría el rumbo del gangsta rap a través de una pugna geográfica. La costa oeste contra la costa este. Representados por las disqueras Death Row Records y Bad Boy Records respectivamente. Muchos nombres ilustres pueden identificarse con cada lado, sin embargo son Tupac Shakur y The Notorious B.I.G., quienes fungirían como estandartes de la West Coast y la East Coast, quienes se embarcarían en una cruzada sin tregua.

La pelea comenzaría con el controversial sencillo de 1995, Who Shot Ya? de Biggie Smalls. Interpretada como una burla hacia 2pac por un robo y tiroteo sufrido algunos meses antes, y por el cual había estado en la cárcel. 2Pac lanzaría varios temas en respuesta, insultando a The Notorious B.I.G. y a toda su disquera, siendo el más famoso Hit ‘Em Up. La embarazosa batalla se mantendría por más de un año, avivada por los medios y la industria, quienes estaban gozando de una situación financiera envidiable a causa del éxito comercial de ambos bandos. Sin embargo, el 7 de septiembre de 1996, a la salida de una pelea de Mike Tyson en Las Vegas, la lucha tocaría un horrible punto bajo con el asesinato de Tupac. Las autoridades jamás resolverían el caso, pero la línea más importantes de investigación señalaba a pandillas de la costa este.

Medio año después, Biggie replicaría el fatídico desenlace de su rival, al ser asesinado a su salida de la gala de los Soul Train Music Awards en Los Ángeles. Al igual que el caso anterior, ningún culpable sería sentenciado, aunque la opinión popular veía una venganza de la West Coast. De golpe, las luces más brillantes del hip-hop noventero, se habían apagado.

 

Un final redentor

A raíz de ambas desgracias, la comunidad rapera, todavía impactada por los sucesos, se uniría al movimiento pacifista del líder musulmán en Estados Unidos, Louis Farrakhan, quien llevaba tiempo abogando por la finalización de las hostilidades entre la raza afroamericana y en especial entre los bandos rivales del hip-hop. La iniciativa incluía ceremonias religiosas, conciertos, conferencias, giras, acciones y compromisos inmediatos, entre otras actividades. Todo con la participación de miembros y músicos influyentes del género; pactando así la ansiada tregua entre las corrientes rivales. Al final, la cruenta pelea convertiría a 2Pac y a Biggie en las figuras de culto más importantes en la historia del rap, la ignominia jamás sería repetida.

 

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