Para crear el surrealista Trout Mask Replica, Captain Beefheart recluyó a cinco músicos en un episodio cuasi-sectario.

Don Van Vliet había debutado en los anales del Rock de forma prometedora. Su primer álbum como Captain Beefheart and His Magic Band, Safe As Milk, resonaría potentemente en la ecléctica escena del Verano del amor. Aunque se atenía a las estructuras afables del Blues, se percibían los excéntricos arreglos del prodigio californiano-holandés. Con temas basados en infecciosos riffs, ritmos quebrados y una descomunal voz de cuatro octavas y media. Razones de sobra para ubicarse como uno de los actos favoritos del contemporáneo John Lennon.

 

Después de una accidentada producción de su segundo disco Strictly Personal de 1968, donde la mezcla se hizo sin la aprobación de Vliet, se retiraría temporalmente de los escenarios. Lo anterior se sumaba a una recepción desfavorable de su disquera A&M Records, parecía que Captain Beefheart abandonaría prematuramente la industria. Frank Zappa haría la diferencia. Siendo antiguos compañeros escolares, y con una flamante disquera bajo su poder, Frank ofrecería a Don completo control de su siguiente proyecto. Así nacería una de las empresas más improbables de la historia.

 

En camino al culto

El buen Capitán se embarcaría en uno de los viajes más insólitos dentro de cualquier disciplina artística. Si bien algunos de los datos se alimentan de la retórica del propio Van Vliet, The Magic Band jugaría una parte clave en la mística del álbum. Aunque la banda ya existía antes de Don Glen Vliet, él reclutaría a la alineación definitiva para su obra cumbre. Zoot Horn Rollo y Antennae Jimmy Semens en las guitarras, Rockette Morton en el bajo, Drumbo en la batería, y The Mascara Snake en el clarinete. De esta forma, las 28 canciones compuestas (en sólo ocho horas) que conformarían Trout Mask Replica, se materializarían en un ambiente peculiar.

 

Don recluiría a su Magic Band dentro de una pequeña cabaña en las afueras de Los Ángeles; ocho difíciles meses. Las condiciones eran precarias, la comida escasa, los ensayos extenuantes, las visitas inexistentes, las salidas limitadas, el trato hosco; un contexto cercano a un culto religioso. Incluso existen memorias poco agradables de varios miembros que relatan con desdén su estadía. Durante la reclusión, se ensamblaría una de las obras más desafiantes del Rock, un ejercicio con tintes surrealistas. Ritmos, melodías y sonidos incompatibles, amalgamados por letras semidadaístas, una tenaz visión y una pericia en la ejecución de cada instrumento.

Las secuelas

Después de concluir la epopeya, The Magic Band arribaría al estudio para grabar las bases instrumentales de veinte temas. Sólo se necesitarían seis horas; las descomunales prácticas habían pagado con creces. Al escuchar el producto terminado, resulta inconcebible que éste haya sido grabado completamente en vivo, y en un par de tomas máximo. Posteriormente Captain Beefheart añadiría su voz con el eco de esas grabaciones al fondo, un efecto alucinatorio que coronaría su creación.

 

El legado de estos seis músicos es innegable, referente obligado en las carreras de Tom Waits y PJ Harvey por igual, así como en las de Devo, Pavement, Sonic Youth y un largo etcétera. Cuando Trout Mask Replica es apreciado por vez primera, es inaccesible. Sin embargo una vez asimilado (como la mayoría de las obras de arte trasgresoras) algo cambia profundamente en la apreciación del género completo, un duro golpe a la glándula pineal; una improbable historia contada únicamente por una banda mágica.

 

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